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Epidemiología de las Virosis de la Papa y su aplicación en Programas de Producción Papa Semilla, especialmente en Virus y la Experiencia Argentina al respecto

Ing. Agr. MSc. Jaime Ortego

Puesto que la principal forma de multiplicación de la papa en el mundo es mediante tubérculos utilizados como “semillas”, es esta parte de la planta a través de la cual se propagan más frecuentemente las enfermedades de este cultivo. Tanto los hongos tan conocidos como los que producen el “tizón” (Phitophthora infestans), las bacterias que producen la “marchitez bacteriana” (Ralstonia solanacearum) y las virosis como los “mosaicos”, utilizan al tubérculo semilla de papa como vehículo. Los daños que producen las virosis son por todos conocidos en el mundo de la papa. Las principales consecuencias están relacionadas con las pérdidas de rendimiento las que pueden ser mayores o menores según el virus o la raza del virus de que se trate. En el caso de algunas virosis como el PLRV, estas pueden afectar también la calidad del tubérculo manchando la pulpa e inutilizándolo para uso en la industria del chip principalmente. Puesto que una de las más importantes formas de control es la utilización de tubérculos semilla de sanidad certificada por organismos públicos, es justamente esta actividad, la producción de semilla certificada, la que comercialmente más sufre el embate de estos organismos invisibles ya que toda una cosecha puede perderse o debe ser destinada a consumo si se ve afectada. No nos olvidemos que uno de los principales objetivos de la producción de papa semilla certificada  es la obtención de materiales libres de virus o con muy baja presencia de ellos. Al menos en Argentina es así.

Según Salazar (1982) hay en el mundo alrededor de 27 virus diferentes que afectan a la papa en mayor o menor medida. Sin embargo podríamos decir que en nuestra región solamente tres de ellos producen efectivamente daños de importancia en este cultivo. Estos son el PVX (virus X de la papa = Potato Virus X), el PVY (virus Y de la papa = Potato virus Y) y el PLRV (virus del enrolado de la hoja = Potato leaf roll virus).  Cada uno de estos organismos tiene características epidemiológicas diferentes y por lo tanto su difusión en el campo es también diferente y lo será también la forma de controlar su dispersión. Es sumamente importante tener presente la epidemiología de un patógeno a la hora de establecer estrategias que permitan controlarlo. Esto es si entendemos por epidemiología al conocimiento de los factores bióticos y abióticos que condicionan la dispersión de un organismo en el terreno, sea la parcela, la región o el mundo. Cuanto más información dispongamos de un organismo perjudicial, más fácil resultará luchar contra este. Las principales características de cada uno de estos tres virus es la siguiente:

Virus X de la papa Potato virus X (Mosaico Latente o Mosaico Leve): Es de distribución mundial. A pesar de ser considerado un virus débil, algunos estudios han demostrado disminución de rendimientos de hasta un 15% dependiendo de la raza del virus y la variedad de papa. Su mayor peligro radica en que su efecto se ve potenciado por la presencia de otros virus como el PVY provocando mosaico severo. La transmisión del PVX es exclusivamente por contacto y se disemina especialmente a través de los tubérculos semilla infectados. Los síntomas del PVX son muy leves y en algunos casos incluso no aparentes.

Enrollamiento foliar de la papa (Potato leafroll virus): Es conocido en todo el mundo y es, junto al PVY, uno de los virus más importantes de los que se transmiten por áfidos. Es de Transmisión Persistente por lo que lo transmiten solamente pulgones que colonizan papa (viven y se multiplican sobre la papa). Puede provocar y grande pérdidas de rendimientos. Por producir síntomas muy severos y visibles, facilita la extracción de plantas enfermas (rouguing) y por ser de transmisión persistente se puede controlar con insecticidas sistémicos.

Virus Y de la papa (Potato virus Y): Mosaico Rugoso o Mosaico Severo: Es sin dudas uno de los virus más importantes de la papa por su distribución mundial y por los daños que provoca, solo o en combinación con el PVX, PVS o PVA. En estos casos se puede llegar hasta la destrucción del cultivo. Se propaga con mucha facilidad y puede provocar daños de hasta el 80% según la raza del virus y la variedad de papa. Se transmite  en forma natural a través de áfidos (pulgones) y lo hace de manera NO persistente  por lo que pueden transmitirlo una gran cantidad de especies, incluso aquellas que no colonizan la papa. En el mundo se han citado más de 70 especies de pulgones que pueden transmitirlo. Esto lo hace potencialmente muy peligroso. Existen tres razas principales: PVYº (ordinario); PVYn (necrótico) y PVYc (raza C). Las dos primeras son las verdaderamente importantes y poseen características epidemiológicas diferentes que veremos más adelante.  En los últimos años ha tomado relevancia una raza muy severa que produce necrosis en los tubérculos, es el PVYntn . Los síntomas varían mucho según la raza del virus y la variedad. Pueden ir desde síntomas muy leves hasta necrosis y muerte de las plantas infectadas. Pueden aparecer mosaicos leves y rugosidades. Algunas variedades reaccionan con un encrespamiento.  Las variedades más sensibles pueden reaccionar con necrosis de algunas nervaduras en la cara inferior de las hojas o con necrosis grave en hojas y tallos. Esta necrosis puede provocar el colapso de las hojas viejas las que pueden desprenderse (leaf drop streak) o permanecer secas y adheridas al tallo (palm tree type).  En general, las infecciones primarias (plantas producidas a partir de tubérculos enfermos) son las que provocan más severas necrosis y caída de hojas. Las infecciones secundarias (plantas infectadas en la estación de cultivo), producen enanismo, hojas encarrujadas y a veces necrosis en hojas y tallos. En algunas variedades que reaccionan con necrosis severas, puede observarse anillos de color castaño claro sobre los tubérculos.

Este virus, por ser de transmisión NO persistente, es transmitido por los pulgones en las pruebas muy cortas, de algunos segundos, que realizan los pulgones para reconocer sus hospederos. Es por ello que no son afectados por los insecticidas y en todo caso pueden “picar” muchas plantas antes de ser afectados. Incluso parece ser que la presencia de insecticidas sistémicos afecta el comportamiento alimentario de los pulgones haciendo que prueben más plantas que si no tuvieran insecticida y por lo tanto dispersar más el virus. Es importante tener en cuenta que los áfidos por si solos no infectan las plantas con virus, solamente lo transportan de una planta enferma a una sana. Si no hay virus en la semilla, o los niveles son muy bajos, la dispersión también será muy baja o nula. La principal forma de lucha contra el Virus Y de la Papa (PVY) es la utilización de papa semilla certificada. Esto es, la utilización en la siembra, de tubérculos semilla producidos bajo el control oficial de algún organismo. Es en este proceso en el que los semilleristas pueden aplicar técnicas de producción basadas en el conocimiento epidemiológico del virus y tomar las medidas sanitarias más convenientes.  Y será el organismo de control quien certificará el proceso y finalmente la sanidad de los tubérculos semilla que se ofrecen a la venta los que deberán ostentar niveles de virosis por debajo de las tolerancias establecidas. En la Argentina, la papa semilla es de fiscalización obligatoria. En sentido estricto, si no se fiscaliza, no se considera semilla. Hasta mediados de los ’80, la Argentina importaba buena parte de la papa semilla de países tradicionalmente productores como Holanda y Canadá. Gracias a importantes decisiones comenzadas en los ´70, es a partir de mediados de la década del 80 en que se consigue el autoabastecimiento.

El proceso que posibilitó esta situación comenzó a aplicarse (y profundizarse) a partir de los 1976. Por aquellos años se estudiaron las características fitosanitarias y epidemiológicas de algunas áreas andinas y esto condujo al establecimiento de áreas protegidas para producción de papa semilla certificada (Áreas Diferenciadas) tales como Tafí del Valle en Tucumán (1976), las Estancias en Catamarca (1982) y Malargüe en Mendoza (1982). Posteriormente se declararon Areas Diferenciadas en Córdoba, Buenos Aires y San Juan. Actualmente se cosechan unas 5.000 ha por año de semilla certificada (en Argentina se denomina SEMILLA FISCALIZADA) lo que alcanza para la siembra de alrededor del 75% de la superficie de papa para consumo. El resto de las cerca de 80.000 ha cultivadas, se siembra con “semilla” producida en canales no oficializados. De todas maneras, la mayoría de estos tubérculos semilla “informales” son sometidos a análisis de virus por parte de los usuarios y no se siembran papas con niveles de PVY que superen ciertos valores. Un hecho muy importante que terminó de impulsar este proceso a partir de finales de los ‘80, fueron las técnicas de multiplicación rápida in vitro y bajo condiciones controladas que permitieron introducir al sector productivo grandes cantidades de materiales prebásicos (categorías preiniciales) las que se multiplicadas en las Áreas Diferenciadas produjeron volúmenes de semilla fiscalizada de alta sanidad a precios aceptablemente bajos.

En la actualidad se continúan los estudios epidemiológicos con el objetivo de afianzar las áreas ya establecidas y detectar el posible desarrollo de nuevas áreas en diferentes sitios de la extensa geografía argentina.

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