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Los 5 errores más frecuentes al hacer papas fritas

Un plato que encanta a todos pero que quizá no es tan fácil como parece

Las papas fritas se han convertido en una de las guarniciones más populares del mundo. Las razones son obvias: son fáciles y rápidas de preparar, gustan tanto a grandes como a pequeños y casan bien con cualquier cosa.

Pocas cosas son tan sencillas de hacer, sin embargo, a todos, alguna vez, nos han salido papas fritas crudas, aceitosas, blanduchas, seguramente por caer en alguno de estos errores.

1. Cortar las papas con tamaños diferentes: No decimos que no se puedan cortar al gusto, pero si cortamos las papas con tamaños diferentes necesitarán tiempos distintos para freírse, tanto por dentro como por fuera. No obstante, se recomienda cortarlas en forma de bastón con no más de cinco milímetros de grosor.

2. No las dejamos en remojo: Las papas contienen almidón, y para eliminarlo debemos remojarlas una vez las hayamos cortado durante al menos media hora. Así quedarán más crujientes y no se pegarán al freír. Ten en cuenta que después de dejarlas en remojo se deben escurrir y secar bien. Poner algo húmedo en aceite hirviendo no es una buena idea.

3. No secas las papas. El exceso de agua puede arruinar nuestro platazo de papas fritas, de manera que es conveniente lavarlas una vez estén cortadas, con el objetivo de retirar el exceso de almidón, y posteriormente secarlas con cuidado. Este es un punto clave del proceso, y conviene hacerlo a conciencia. Es importante secar y freír inmediatamente, evitando dejar las papas cortadas a temperatura ambiente durante mucho rato.

4. Ser tacaño con el aceite: El aceite, ya sea en la freidora o en la sartén, debe recubrir completamente las papas. Esto significa que vamos a tener que utilizar una gran cantidad de aceite para elaborar un simple plato de papas y que, si hay varios a cenar, va a haber que hacer varias rondas de fritura, pues las papas, además, deben quedar separadas unas de las otras. No vale, pues, eso de echar un dedo de aceite y vaciar en él una gran fuente de papas, porque el resultado va a ser el más absoluto desastre.

5. No salas en el momento preciso. Es importante salar las papas en el preciso momento en el que salen de la sartén, aún calentitas, justo antes de servirlas.

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