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¿Cómo minimizar las pérdidas económicas por daños en tubérculos de papa durante la cosecha mecánica?

Ing. Agr. Francisco Javier Pasqualini, Ing. Agr. Gastón Viani, Ing. Agr. Darío Germán Ganem.

Agradecemos la colaboración de la Ing. Agr. Silvia Capezio en la revisión de este artículo.

Fuente: Agroservicios del Sudeste

Los daños producidos durante la cosecha y procesamiento de los tubérculos de papa representan un serio problema para los productores.

Los daños producidos durante la cosecha y procesamiento de los tubérculos de papa representan un serio problema para los productores. Los tubérculos dañados incrementan los costos por trabajos de clasificación, aumentan el riesgo de enfermedades y mermas durante el almacenamiento y reducen la calidad y el valor comercial de la producción, impactando negativamente en la economía de los productores. Estudios realizados en el Reino Unido afirman que las pérdidas por daños físicos en tubérculos rondan los 270 USD por hectárea y se estima que el costo anual por daños en tubérculos es de 300 millones de dólares solo en Estados Unidos.

La prevención de daños en los tubérculos comienza con la elección y preparación del lote y culmina durante el proceso de cosecha, transporte y almacenamiento. En este artículo solo nos vamos a enfocar en diferentes prácticas de manejo cercanas al momento de cosecha que pueden ayudar a reducir significativamente las pérdidas por daños físicos.

Destrucción del follaje

  • Esta tarea debe realizarse como mínimo 2 o 3 semanas antes de la cosecha para favorecer una fácil separación de los estolones y un buen desarrollo de la piel, aunque hay que ser precavidos al decidirnos por esta estrategia sobre todo en las zonas bajas de los lotes, ya que la ocurrencia de fuertes precipitaciones puede generarnos problemas de pudrición en tubérculos.
  • Tener en cuenta que la piel madura más lentamente bajo condiciones de suelo muy húmedo y fresco.
  • En el caso de usar desecantes químicos, no aplicarlos con altas temperaturas y suelos secos ya que se facilita el traslado a los tubérculos y se puede producir una decoloración en la porción basal de los mismos.
  • Si se tritura el follaje, se debe regular la cuchilla de la trituradora de modo que no se dañen los tubérculos que se encuentran ubicados muy superficialmente en el camellón.

Cosecha

  • Realizar una cosecha de prueba (uno o dos días antes de la fecha de comienzo de la cosecha) de manera de evaluar el nivel de daños, identificar los puntos en donde se pueden producir daños y buscar soluciones. El uso de una “papa electrónica” para identificar el nivel de impactos dentro de la cosechadora puede ser una herramienta de gran utilidad.
  • Si el suelo está seco, aplicar un riego antes de iniciar la cosecha para disminuir el nivel de cascotes.
  • Un suelo seco, al ser más suelto, en muchos casos tiende a disminuir demasiado la carga de tierra en el acarreador primario y secundario. Lo cual es indeseable ya que esta amortigua los golpes en los tubérculos. De no ser posible un riego precosecha, aumentar la velocidad de avance de la cosechadora o del acarreador primario de manera que se incremente la carga de tubérculos + tierra.
  • Si el suelo está muy húmedo y esta ingresando un exceso de tierra, disminuir la velocidad de avance de la cosechadora, pero teniendo en cuenta que la tierra debe llegar hasta el final del acarreador secundario. De ser posible evitar el uso de agitadores.
  • Cosechar con un nivel de humedad de suelo cercano al 60 %. No es recomendable cosechar en suelos con alto contenido de humedad ni en suelos muy secos, ya que los tubérculos sobre hidratados son más susceptibles a daños por mancha negra interna, mientras que tubérculos deshidratados son propensos al astillamiento.
  • Cosechar preferentemente cuando la pulpa del tubérculo se encuentre entre los 10° y 16°C. Temperaturas mayores a 18,5°C aumentan el riesgo de pudriciones.
  • Tener mayor precaución en lotes con tubérculos con altos porcentajes de materia seca. Si comparamos tubérculos de la misma variedad, las papas con mayor porcentaje de materia seca son mas propensas a sufrir daños.
  • Previo a iniciar la cosecha, realizar una inspección de todas las piezas protectoras de goma o plástico de la cosechadora y reemplazar aquellas que por su nivel de desgaste no estén cumpliendo con su función protectora.
  • Alinear y regular la presión de los diábolos de la cosechadora de modo de no cortar ni aplastar los tubérculos.
  • Regular el ancho y alineación de los discos. Un ancho excesivo acarrea demasiada tierra al interior de la cosechadora, mientras que si los regulamos excesivamente cerca de los camellones, corremos el riesgo de producir cortes en las papas.
  • Regular el ángulo de las rejas de la cosechadora de manera que los tubérculos no choquen con la primera cinta o acarreador.
  • Regular la velocidad de los acarreadores de la cosechadora de tal manera que permita que el máximo volumen de tubérculos posible circule a lo largo de la cosechadora. Lo óptimo es que el 85 % de la superficie de los acarreadores este completa con tubérculos. Lo ideal es lograr un flujo uniforme y laminar de tubérculos similar a una corriente de agua.
  • Minimizar o evitar retrocesos, es decir que los tubérculos rueden en sentido contrario a la dirección de las cintas.
  • Se debe evitar que los tubérculos golpeen bruscamente los rodillos extractores de material vegetal y reboten hacia las cintas. El ajuste del flujo de papas hacia los rodillos extractores consiste en una combinación de la velocidad de cintas y la posición de los rodillos. Una velocidad muy lenta junto con los rodillos muy altos puede causar daños.
  • Recuerde que las cosechadoras poseen dos o tres lugares en donde los restos vegetales pueden ser extraídos. No pretenda extraer la totalidad en un solo punto.
  • Regular la altura de caída desde la cigüeña o tolva de la cosechadora al acoplado del camión para que sea la mínima posible.

En el camión

  • No pisar las papas cuando se cubre el acoplado con una lona.

Apilado

  • Mantener una altura de caída no mayor a 15 cm al apilar.
  • Apilar los tubérculos de forma escalonada para evitar que rueden y se golpeen.

Almacenamiento

  • Favorecer las condiciones para la cicatrización de heridas en tubérculos durante una o dos semanas. Humedades relativas cercanas al 95% y temperaturas ambientes entre 13° y 16°C favorecen la cicatrización.

Para lograr un programa exitoso de reducción de daños es fundamental la capacitación de los operarios involucrados en la cosecha, transporte y almacenamiento y un repaso de los puntos a tener en cuenta antes del comienzo de la cosecha.

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