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España: La polilla arrasa la mitad de los cultivos de papas de los agricultores

Asaga demanda ayudas extraordinarias para el sector para compensar la caída de los beneficios de los productores Norte.

La plaga de la conocida como polilla guatemalteca está arrasando este año los cultivos de papas de la Isla. Este insecto, que llegó a Tenerife procedente de América del Sur a finales del siglo pasado, está incidiendo de una manera muy importante en las producciones de los agricultores tinerfeños esta temporada. Los errores a la hora de manipular los desechos agrícolas, unidos a las condiciones meteorológicas del pasado invierno, han favorecido el desarrollo de esta plaga, que ha ocasionado pérdidas de más del 50% a los productores de la Isla.

Así lo corrobora la presidenta de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias (Asaga), Ángela Delgado, quien afirma que este año ha existido “una incidencia tremenda de polilla”. Una situación que asegura “ya se preveía desde el inicio de 2019”, debido a la falta de lluvias. Delgado explica que se trata de una plaga tanto de Tecia solanivora como la Phthorimaea operculella, que está afectando sobre todo a los cultivos del norte de la Isla, aunque también se ha localizado su presencia en el Sur.

Debido a las pérdidas económicas que la plaga de polilla está ocasionando a los agricultores de la Isla, Asaga estudia la posibilidad de solicitar una ayuda extraordinaria para compensar la caída del beneficio de este tipo de explotaciones.

La situación ha sido calificada como “catastrófica” dentro del propio sector ya que no se había producido desde la llegada de estos insectos al Archipiélago.

Delgado explica que existen varios factores que han propiciado que este año la plaga se reproduzca cada vez más. El primero de ellos es la variación climática, que ocasiona que las estaciones se difuminen en las Islas. “Este invierno no ha sido tan lluvioso como se necesitaba”, apunta la representante del sector.

Además, el incorrecto tratamiento de los residuos agrícolas, ya que “las papas que no se recolectan no se recogen de los terrenos”, también ayuda a que la plaga se mantenga de un año a otro. “Sería necesario enterrar estos desechos como mínimo a dos o tres metros de profundidad”, expone Delgado, algo que según señala “no siempre se está haciendo”. A pesar de que existen agricultores profesionales muy concienciados con esta problemática “también encontramos a otros que hacen caso omiso de las recomendaciones”.

Este tipo de insecto afecta a los cultivos de papas porque deja sus huevos en ellas. Al nacer, las larvas se alimentan de este producto y abren canales en el interior de este tubérculo que lo hacen no apto para el consumo.

Para tratar de evitar que esta plaga continúe extendiéndose, el Cabildo de Tenerife instaló el pasado mes de junio varios contenedores en zonas productoras del norte de la Isla.

El objetivo de esta iniciativa era facilitar a los agricultores la retirada de los tubérculos infectados ofreciéndoles la posibilidad de realizar los vertidos de forma gratuita en plantas de transferencia del Complejo Ambiental de Tenerife previa solicitud a las Agencias de Extensión Agraria o bien depositándolos en unos contenedores habilitados que fueron instalados en Benijos (La Orotava), junto a la pista ’La Sortija’; en la cooperativa Las Medianías de San Juan de la Rambla; en la cooperativa Icod de los Trigos, en Icod el Alto (Los Realejos), en Las Llanadas (Los Realejos) y junto al CEIP La Corujera en Santa Úrsula.

De esta manera, Asaga resalta la importancia de que los agricultores sigan las indicaciones de las administraciones para tratar de minimizar la incidencia de esta plaga. El protocolo establece que se deben realizar una serie de labores culturales durante la plantación, cultivo y cosecha así como controles en el almacén donde se guarda la producción hasta el momento de la comercialización. Entre las tareas más importantes se encuentran la limpieza total del terreno de las papas una vez recolectada, el traslado de las papas dañadas hasta los contenedores habilitados por el Cabildo o la realización de rotaciones de cultivos que favorezcan la regeneración del suelo y permitan romper el ciclo biológico de la plaga.

La investigación es otro de los posibles caminos para luchar contra esta plaga, que parece haber venido a la Isla para quedarse. De esta manera, el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA) está avanzando en la búsqueda de un tratamiento antipolilla para poder exportar papa canaria con resultados óptimos. El organismo ha ideado una fórmula para acabar con este insecto. Se trata de una cámara de almacenamiento con una atmósfera controlada y enriquecida con dióxido de carbono (CO2). Durante diez días las papas se depositan en una cámara con un 50% de nitrógeno, un 30% de CO2 y un 20% de oxígeno, una mezcla de gases que asegura la mortandad de la totalidad de insectos, larvas, huevos y pupas de esta polilla.

Diferentes plagas están azotando este año a los cultivos de la Isla de una manera que no se había visto en temporadas anteriores. La polilla guatemalteca, la tuta de tomate o el pulgón negro están atacando a las explotaciones agrícolas tinerfeñas en los últimos meses con graves consecuencias en las producciones.

Así lo corrobora la presidenta de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias (Asaga), Ángela Delgado, quien apunta que ya se han llevado a cabo reuniones con la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas del Gobierno de Canarias para tratar la situación, en especial de alguna de estas plagas que están haciendo mucho daño al sector.

Para Delgado los cambios en la climatología están provocando condiciones favorables para la proliferación de todos estos insectos. “Las estaciones están cambiando, a veces se atrasan y otras se adelantan, esto es fatal para la agricultura”, manifiesta. Tanto es así que la ausencia de frío en el invierno y el adelanto de las temperaturas veraniegas inciden en el desarrollo de este tipo de insectos, que en muchas ocasiones se trata de especies que han sido introducidas en la Isla hace ya varios años.

La falta de lluvias también favorece la aparición de estas plagas que están afectando a los cultivos de la Isla.

Otro de los factores que puede estar ayudando a que proliferen estas plagas es el uso excesivo de productos fitosanitarios. Muchos de estos insectos están desarrollando resistencia a los insecticidas que se utilizan para controlar su población. Por este motivo, la Unión Europea recomienda la utilización de productos más específicos para cada una de las plagas, para tratar de evitar este problema.

Fuente: www.eldia.es

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