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MERCADO DE LAS PAPAS: PROYECCIONES Y ESCENARIOS

En nuestro país, uno de los cultivos más importante es la papa, caracterizada por ser realizado mayoritariamente por pequeños agricultores, la mayoría con grandes limitaciones técnicas y económicas.

El mercado de este cultivo es difícil, debido a las características que presenta: alta informalidad; presencia de muchos intermediarios; poderes compradores concentrados en algunas grandes cadenas compradoras (envasadoras, supermercados); alta especulación en los precios; producción heterogénea muchas veces con deficiencias de calidad; y, todo unido a un alto grado de tradicionalidad en la mayoría de los productores.

No obstante este diagnóstico poco auspicioso, en los últimos años el cultivo de la papa ha mostrado importantes cambios producto del esfuerzo de los agricultores, técnicos y profesionales, apoyados por los proyectos y programas del Ministerio de Agricultura.
La incorporación de tecnologías como el uso de variedades más productivas, eficiencia en el uso de fertilizantes, el control de enfermedades, la incorporación de riego, entre otros, ha significado una disminución de la superficie plantada y un aumento del rendimiento. De acuerdo a la información del INE, en las últimas cinco temporadas los rendimientos han fluctuado entre 21,3 y 31,3 ton/ha (record histórico alcanzado en la temporada 2010/2011) con una producción anual superior a un millón de toneladas.

En el ámbito comercial y basados en información proveniente de ODEPA, podemos señalar que Chile es un país importador de papas, con productos valorados en USD 100 millones durante el año 2013. Mayoritariamente corresponden a: papas preparadas congeladas, provenientes principalmente de Bélgica, Países Bajos y Argentina; papas preparadas sin congelar, provenientes de México y Estados Unidos; y, puré de papas, originadas principalmente en Estados Unidos, Alemania y Países Bajos.

De igual forma y particularmente cuando el precio interno aumenta, se incrementan las importaciones de papas frescas para consumo desde Argentina, para abastecer el mercado mayorista de Santiago. Por otra parte, las exportaciones de papas y productos relacionados sumaron USD 2,8 millones. Destacan la venta de papas preparadas sin congelar, principalmente a Uruguay; de papas semilla, a Brasil y Guatemala, y de copos, destinados principalmente a los Países Bajos, Colombia y Ecuador (fuente: Mercado de la papa, ODEPA abril de 2014).

Producción y precios

La producción de papa en los últimos años se ha mantenido por sobre un millón de toneladas anuales, con una producción histórica durante la temporada 2010/2011 cercana a los 1,7 millones de toneladas. Si bien la superficie ha disminuido y se han producido daños por factores climáticos, el aumento de los rendimientos ha permitido mantener la producción.

En la región, el rubro aún se caracterizado por una alta informalidad, una oferta atomizada en muchos pequeños productores y una demanda canalizada a través de escasos “compradores” o comerciantes de papa. La oferta regional de papa corresponde fundamentalmente a “papa de guarda” de piel roja donde predominan la variedad Desirée, Karu y Asterix, que se produce entre los meses de septiembre y mayo y se comercializa entre los meses de abril y octubre.

En menor grado, entre los meses de agosto y diciembre se produce “papa de temprano”, la que se comercializada entre los meses de noviembre y enero. En este caso ha aumentado la producción de las variedades Karu y Puka, además de la variedad Desirée. El principal destino de la papa para consumo en fresco es el mercado mayorista de Santiago, seguido del de Concepción, Temuco, Valdivia y Punta Arenas, y algunas partidas que se envían a la zona norte.

Los precios se han mantenido altos en las dos últimas temporadas iniciándose el año 2014 también con precios altos, en torno a $ 10.000 por saco de 50 kilos (ODEPA, precios mayoristas Santiago para papa de guarda).

A nivel local, en la Araucanía se partió con precios muy altos con las primeras cosechas de papa nueva en el mes de noviembre, con un valor por saco de $ 24.000; precio que disminuye a $ 10.000.- a fines de diciembre y a $ 8.000.- de enero a mediados de febrero. Posteriormente, se produjo un repunte por sobre $ 10.000.-; para mantenerse a fines de abril e inicios de mayo a un precio de $ 9.000 a $ 9.500.- por saco, según la zona.

La mantención de precios altos por más de dos temporadas se explica por la disminución de la superficie plantada, que en los últimas tres temporadas se ha ubicado por bajo las 50.000 hás; unido además, a la escasez de semilla y el efecto de la sequía que han limitaron la producción. Si se mantiene la tendencia mostrada en las dos últimas temporadas, el precio debería aumentar a partir de mayo, alcanzando su máximo a fines de septiembre y octubre.

Proyecciones

Se espera que los precios se mantengan estables mientras se produce la cosecha de papa de guarda en el sur del país, para aumentar a partir de mayo, como normalmente ocurre. De igual forma se inició la cosecha de papa plantada en el verano en la zona centro norte, lo que contribuirá a la mantención de los precios.

Las expectativas de rendimiento son buenas para las plantaciones que usaron semilla con su dormancia cumplida donde se esperan rendimientos de 500 sacos/ha, y de 350 a 400 sacos/ha entre quienes usaron semillas que aun podían haber estado en dormancia. En la zona de Linares se pagó a $ 7.000.- por saco y posiblemente alcance a $ 8.000.- por saco puesto potrero.

Las expectativas de plantación en la zona central son altas puesto que se estima un buen precio para la papa nueva, existiendo una alta demanda por semillas. Estas expectativas se acrecentaran si se confirma el pronóstico de un año con mayores precipitaciones.

En nuestra zona al igual que en todo el sur los agricultores tienen intenciones de aumentar la superficie plantada con papa, lo que se evidencia en la alta presión por semillas. Sin embargo, el abastecimiento de semillas que asegure sanidad y calidad
del material es escaso.

En estos momentos prácticamente no hay disponibilidad de semilla certificada en toda la zona sur, y la disponibilidad de semilla corriente en la Araucanía es muy limitada. Mayores disponibilidad de semilla corriente hay en la región de los Lagos, donde se está comercializando a valores de $ 380.- a 400.- por kilo más IVA.

La falta de semilla certificada y corriente se está transformando en un problema que limitará la posibilidad de mejoramiento de la producción de papa en el país y aumenta el riesgo de expansión de las enfermedades cuarentenarias en la zona productora de semilla.

Esta temporada agrícola se usará principalmente papa consumo seleccionada como material de propagación, aumentando el riesgo de diseminación de enfermedades, particularmente cuando el origen de estos materiales no tiene una trazabilidad que asegure una calidad sanitaria.

 

 

 

Por:  Juan Inostroza F.; INIA Carillanca.
jinostro@inia.cl