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MICHEL LEPORATI: “ESPERAMOS QUE CON EL CONSORCIO PAPA TENGAMOS UNA COLABORACIÓN EXTENSA Y FRUCTÍFERA”

Conversamos con Michel Leporati, Secretario Ejecutivo de Achipia, la entidad que busca, entre otros importantes objetivos, coordinar la institucionalidad del sistema integrado de inocuidad y calidad de los alimentos, e implementar la política en nuestro país. Aquí su visión, lineamientos de trabajo y su fe en la alianza que perfectamente puede fortalecerse, entre la entidad que lidera y nuestro Consorcio.

Durante las primeras décadas del siglo XXI hemos visto consolidarse como poderosas determinantes de las decisiones de consumo de alimentos, los riesgos de inocuidad y la percepción que de ellos tienen los consumidores. En este contexto en nuestro país, desde 2005 se ha venido avanzando en la instalación de una nueva institucionalidad, con énfasis en la implementación del sistema nacional integrado de inocuidad y calidad de los alimentos y la agencia que lo conduzca y coordine.

“Con ello se busca perfeccionar el establecimiento de espacios formales de conducción  y coordinación de la institucionalidad, la armonización de normas y procedimientos que permitan una gestión desde una perspectiva sistémica de las cadenas alimentarias e integrada de la dimensión institucional; y el desarrollo de herramientas y capacidades para dar el soporte necesario a los procesos de  evaluación de riesgos y su posterior gestión”, indica Michel Leporati Néron, Secretario Ejecutivo de la Agencia Chilena para la Calidad e Inocuidad Alimentaria, Achipia, entidad que asume este desafío de llevar a Chile a los más altos estándares, en términos de garantizar que los alimentos no causarán daños a los consumidores, ya sean preparados o ingeridos, de acuerdo con el uso que se destine.

Leporati agrega en esta línea, que Achipia también surge para lograr la “implementación de estrategias de comunicación que apunten a entregar en forma trasparente oportuna y veraz los antecedentes de peligros y riegos a la población tanto durante el desarrollo de eventos críticos, como durante situaciones de normalidad, este último, periodo durante el cual el ejercicio de una comunicación fluida resulta clave para generación de capital de confianza para administrar adecuadamente las situaciones de crisis”.

Según expresa el ejecutivo, en esta perspectiva el gobierno espera consolidar a través del envío de un proyecto de ley que consagre una institucionalidad moderna basada en principios de autonomía, trasparencia y excelencia científica en la toma de decisiones, una mirada sistémica e integrada de las cadenas y la institucionalidad a cargo del control de alimentos; y un marco conceptual y metodológico basado en el análisis de riesgos.

“Con ello esperamos dar un salto cualitativo que sitúe a nuestra  institucionalidad alimentaria a nivel de los países de mayor desarrollo en estas materias, para así continuar ofreciendo las mayores garantías de inocuidad y calidad a los consumidores de nuestros productos, tanto en Chile como en el exterior, afianzando nuestro prestigio internacional como país productor de alimentos seguros y saludables”. 

– ¿Cuáles son las brechas que se observan en el sector agropecuario en términos de inocuidad? 

Más que referirme a brechas, que siempre pueden existir por la heterogeneidad y diversidad de la producción de alimentos en nuestro país, creo que lo relevante es enfrentar los desafíos, y al hablar de desafíos pendientes debemos entender en primer lugar que la problemática de la inocuidad es un tema dinámico, multifactorial y en donde el nivel de riesgo al que está sometido la población depende de un conjunto de variables que dan cuenta de las propiedades intrínsecas de los peligros, de las condiciones de entorno (espacio, tiempo, lugar) en las que éstos tiene la posibilidad o no de transformarse en riesgos importantes y en la percepción, más o menos objetiva que se tenga en un momento determinado de ellos. Dicho eso, sin duda que el sector alimentario, no sólo en Chile, sino a nivel global enfrenta desafíos derivados de peligros biológicos emergentes  y re-emergentes tales como E. Coli, Listeria, Campylobacter, Salmonella, Norovirus, Trichinella, entre otros. Por otra parte en el último tiempo se evidencia una creciente incidencia de peligros químicos (contaminantes químicos, ambientales, fármacos, alérgenos, tóxicos naturales, micotoxinas, entre otros) sobre los que cada vez se tiene mayor evidencia respecto de sus riesgos para la salud de las personas, y para los cuales el avance tecnológico ofrece cada vez mayores posibilidades analíticas y diagnósticas. En este sentido podríamos afirmar que la industria enfrenta un escenario de peligros cambiante, en dónde un aspecto muy relevante de sus dinámicas está dado más que por una creciente complejidad de la realidad, por una capacidad cada vez mayor de comprenderla.

Frente a ello, un desafío mayor que enfrentan los sistemas alimentarios en el mundo es transitar hacia modelos de gestión de inocuidad desde los paradigmas convencionales hacia esquemas basados en el marco conceptual y metodológico del análisis de riesgos. Para la industria ello significa maximizar la capacidad de prevenir tempranamente en los procesos productivos la manifestación de peligros, a través de la incorporación en los modelos de gestión de inocuidad y calidad en las empresas, los procesos de inspección y vigilancia con enfoque de riesgo.  En Chile esta situación se encuentra en una fase de desarrollo inicial, siendo más evidente su expresión en la industria exportadora, que aquella que produce para los mercados nacionales. Sin duda avanzar en la adopción de estos enfoques modernos es hoy en día un desafío mayor para la industria.

– ¿Cuáles son las oportunidades que se vislumbran, al fortalecer el trabajo público y privado en esta materia?

La consolidación de la Agencia Chilena para la inocuidad y calidad alimentaria como servicio público encargado de coordinar y conducir el sistema nacional de inocuidad y calidad alimentaria, representará para los productores de alimentos el pasar de un sistema normativo y fiscalizador de tipo múltiple y fragmentado, en donde los organismos con competencias en la materia se ordenan en forma sectorial de acuerdo al ordenamiento institucional del Estado y no en función de cadenas, lo que en la medida que se ha intensificado el desarrollo de la industria alimentaria, particularmente movida por el impulso exportador, ha ido evidenciando un conjunto de debilidades y/o imperfecciones, que si bien se han ido solucionando en la medida de las necesidades, ello ha ocurrido en forma reactiva y parcializada, con efectos habilitantes para los mercados , pero muchas veces con impactos significativos en los costos, restando competitividad a la industria.

La acción coordinadora de la Agencia buscará, en función de otorgar las mayores garantías en inocuidad y calidad que los consumidores demanda, armonizar la normativa  homogenizando los procedimientos de control para alimentos sean estos importados, o producidos en Chile para el consumo nacional o la exportación, basado en la lógica de prevención del análisis de riesgo llevado  a los procesos de inspección y fiscalización de los servicios competentes.

Lo anterior debiese repercutir en un sistema de control de alimentos más eficiente y que permita prevenir mejor los riesgos, fortaleciendo la imagen de Chile como un país proveedor de alimentos seguros y saludables, mejorando las oportunidades de inserción en los mercados, la competitividad sistémica de la industria y controlando los costos de las empresas en esta materia. Asimismo el rol  definido para la Agencia en el diseño y coordinación de gestión de emergencia representará un salto cualitativo y modernizador de las capacidades del sistema en el control y mitigación de contingencias alimentarias, ayudando a minimizar los costos públicos y privados asociados.

Por último, la Agencia ofrecerá un espacio de participación activa del mundo productivo a través de la inclusión de sus representantes en un consejo consultivo, y de una acción articuladora permanente a través del sistema de fomento, acercando el mundo productivo al mundo regulatorio en una perspectiva de mayor colaboración, valorizándose la responsabilidad compartida y el rol activo de la industria y productores en el control de alimentos

– ¿Cuáles son las acciones más relevantes que está llevando a cabo Achipia a escala nacional e internacional?

Hemos definido como los énfasis programáticos de la gestión 2014-18, los siguientes aspectos:

  • Coordinar la institucionalidad del sistema integrado de inocuidad y calidad de los alimentos e implementar la política. Para lo cual se está trabajando en un proyecto de ley para darle a la agencia el estatus jurídico administrativo necesario para cumplir con su rol. A la fecha el borrador de proyecto de ley se encuentra en poder del Ministro de Agricultura quien deberá tramitarlo ante la SEGPRES para su envío al Parlamento durante el segundo semestre de este año. Por otra parte se encuentra en proceso de revisión y ajuste la política de inocuidad 2009-2015 y esperamos prontamente poder entregar su versión actualizada.
  • Coordinar y da suporte al proceso de análisis de riesgos del sistema integrado de inocuidad y calidad de los alimentos. Para lo cual se encuentra en puesta en marcha un plan de capacidades, desarrollo de herramientas y procedimientos para fortalecer a los distintos actores institucionales en sus roles y responsabilidades en la materia. Durante 2015-16 se iniciará la instalación de un proceso formal de análisis de riesgo en el sistema nacional de inocuidad y calidad alimentaria coordinada por ACHIPIA.
  • Articular y coordinar el sistema integrado de inocuidad y calidad de alimentos con el sistema de fomento productivo y el sistema de I+D+i . Para lo cual se encuentra en fase de desarrollo un programa que hemos denominado de altos estándares den calidad e inocuidad para pequeños productores y trasformadores de alimentos cuyo objetivo central será el de cerrar brechas de inocuidad en rubros específicos y contribuir a valorizar los productos a través del reconocimiento de sus atributos saludables (disminución programada de nutrientes críticos, definición de estándares para alimentos e ingredientes funcionales entre otros, desarrollo de especificaciones o estándares en inocuidad para las distintas cadenas alimentarias)
  • Actuar en representación de Chile en materias de calidad e inocuidad a nivel internacional. Desafío de conseguir para Chile la presidencia Latinoamericana y del Caribe del CODEX para los próximos 4 años

– Respecto a lo nacional, ¿qué relación mantiene Achipia con el trabajo que impulsan entidades tan relevantes en el mundo agropecuario, como lo es Indap? Y dentro de lo anterior, ¿han participado del programa Manos Campesinas?

Como se mencionaba anteriormente, la vinculación y articulación con el mundo productivo es fundamental para el buen existo en este tránsito institucional que hemos emprendido.

Es por ello que durante el año 2014, ACHIPIA creo el Área de Vinculación con el Sistema de Fomento y de Investigación y Desarrollo (I+D). Su objetivo es facilitar la gestión de peligros/riesgos de inocuidad en las cadenas productivas, a través de instalar las variables de inocuidad y calidad en las políticas, planes y programas de fomento productivo e investigación y desarrollo (I+D). Como parte de las tareas de esta nueva área, se está implementando el “Programa de Altos Estándares de Calidad e Inocuidad para la Agricultura Familiar Campesina (AFC) y Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYMEs) Alimentarias”. Este Programa tiene como objetivo contribuir al cierre de brechas de inocuidad, tanto en la producción primaria, como en el procesamiento de alimentos; así también su valorización por la disminución programada de nutrientes críticos y el reconocimiento de atributos saludables (funcionales), en la AFC y PYMEs alimentarias.

El Programa posee cuatro componentes, los cuales se están trabajando con instituciones de fomento y de I+D, de esta manera se han estableciendo acuerdos de colaboración con INDAP, SERCOTEC, SENCE, FIA, CPL, ChileValora, entre otros. Especial mención merece el trabajo desarrollado con el Programa Estratégico de Alimentos de CORFO, de cuyo comité ejecutivo ACHIPIA forma parte. A nivel territorial,  opera en coordinación con las Comisiones Asesoras Regionales (CARs) en Calidad e Inocuidad Alimentaria.

En relación al programa Manos Campesinas, nuestra colaboración se inscribe justamente en prestar apoyo al INDAP para que las variables de inocuidad y calidad sean parte de los atributos que este programa busca poner en valor en la producción de la AFC, y por cierto estamos trabajando coordinadamente en ello.

– ¿Cómo pueden fortalecer su vínculo las entidades Consorcio Papa Chile y Achipia, cuáles son las oportunidades de una alianza?

En el mismo sentido de lo ya comentado respecto del sistema de fomento productivo, la ACHIPIA ha definido como prioritaria la articulación del sistema de inocuidad y calidad con el mundo científico y tecnológico nacional,  a través del sistema de I+D+I para contribuir a la inclusión de las variables de inocuidad y calidad alimentaria en la institucionalidad dedicada a la investigación, desarrollo e innovación. Con ello esperamos contribuir a la generación de conocimiento y soluciones a los peligros y riegos a nivel nacional, en el entendido que los desafíos de inocuidad y calidad  si bien son globales, tienen  expresiones locales cuyas dinámicas están mediadas por variables espaciales, territoriales, ambientales, culturales, sociales y otras que hacen necesario que junto al conocimiento y la tecnología global se expresen las respuestas locales. En este sentido hemos ido construyendo un amplio espacio de trabajo con el mundo académico, científico y tecnológico, que abarca desde la creación de un comité científico asesor como órgano consultivo de la agencia, pasando por una red científica de expertos en inocuidad y calidad de alimentos que involucra a más de 500 miembros, a la implementación de paneles expertos para la obtención de dictámenes u opiniones científicas independientes frente a consultas específicas, grupos de trabajo electrónicos para recovar información técnica, desarrollo y postulación de proyectos conjuntos con universidades y centros tecnológicos a los fondos públicos  de financiamiento de I+D+i   y realización y participación en jornadas técnicas, seminarios, talleres y otras actividades de extensión y trasferencia tecnológica.

Desde esta perspectiva hemos sostenido recientemente conversaciones con el Consorcio Tecnológico de la Papa y nos encontramos explorando espacios de colaboración en desarrollo de capacidades, investigación y extensión en materias de calidad e inocuidad referida a este cultivo tan relevante y significativo en nuestro país y el Mundo. Esperamos sea este el inicio de  una colaboración extensa y fructífera

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